De pucheros y de locros

Por Manuel Enrique Landsman

Esta historia mide las distancias entre dos deseos de los argentinos, dos éticas. Durante el último gobierno radical y el actual (Menemismo 1997) hay dos ejemplos claros, pero más que ejemplos son actos, engranajes en sí de maquinas deseantes: de, la guerra de Aurora Grundig al producto importado ("¿a quién le compraste?, ¿a Pirulo?"), a la donación de órganos: un niño meando detrás de un arbol en un cumpleaños y una voz en off que repite que los riñones del contador Gonzales cumplen hoy cinco años. La guerra de la ternura ,operativo solidaridad. El primer sueño fué una derrota humillante, el segundo es un sueño del Incucai. Enormes distancias del deseo de la protección a la industria nacional al deseo de la donación de órganos.

Grán paradoja de los argentinos: de la defensa de la nación como territorialidad a la desterritorialización del propio cuerpo en las privatizaciones de órganos, como mensaje engranaje de la política económica. Las privatizaciones siempre expresan una desterritorialización, una linea de fuga, un acto creativo.

Hoy se ha sustituido el dolor por el temor. Uno  excluye al otro. El temor, es temor a sentir. El dolor, en cambio, es todo un sentido, o todos los sentidos a la vez. Esta insencibilidad de estos cuerpos privatizados o liberados, expresan el funcionamiento de dispositivos de atemorizamiento. A tal punto que los propios atemorizados forman parte yá del nuevo staff o establishmen. A este gobierno de masa, en donde cientos de centros (familias) entran en resonancia al mismo tiempo se le denomina fascismo: gobierno de lo mismo por sobre toda diferencia, la única verdad de la mayoria por sobre las verdades de las minorías. ¿Está bién que se mate a los drogadictos y a los delincuentes?, ¿está bién que se margine a las protitutas, a los gays, a los estudiantes, a los padres invitro?. Eliminar toda minoria ,toda discordancia, toda diferencia, la diputada Bullrich (UCD-PJ) dijo luego del nuevo triunfo electoral de Menem que el otro cincuenta por ciento no existe. O en Santiago del Estero se proscribe a quienes participaron en el 16 de diciembre de 1993 como con el diputado Scrimini. Una ética fasista y un plan fasista se erige como unica verdad absoluta y el propio presidente se encarga de decir que "el peronismo se ha transformado en un movimiento invencible". ¿Habrá que recordarles? que todo romance tiene patitas cortas... ¿o era? que, toda mentira...

O se podría hacer otra historia, más local, que mediría las distancias (intensivas o sensibles) del 16 de diciembre al petizo. Podría ser todo nada más que guerrillas palaciegas, pero no parecen tan ingénuas las apariciones del petiso o el operativo moralidad de la policía provincial, o la proscripción de un diputado de la "minoría". Todo tiende a ser un puchero, o mejor aún ,un locro.

¡Gran neurosis gran!. El pueblo a robado (costo argentino), el pueblo debe donar. Donar sangre, trabajo, dolor, órganos ¡Ajuste!. Gran discurso de la solidaridad. El deseo, sólo desea eso, robo y donación.

Los pueblos con los líderes tienen esa relación: primero el lider roba y dona al pueblo o el pueblo roba a través del lider; segundo momento, ya no hay qué robar ,el pueblo es responsable de la escasez, por lo tanto, debe donar hasta sus órganos.

El temor se expresa en el inconciente (que és siempre social y productivo y no individual y no interpretativo) delirante del autocastigo con el Petiso. Agente encargado de restablecer el orden en el territorio urbano esquizo-diciembre. Pero sería  ingenuo pensar que esta nueva transformación fasista de la sociedad urbana, nuerotización, no genere otro efecto distinto, al liberar los cuerpo, al desterritorializar los cuerpos (nacional e individual) y reterritorializar en figuras como el donante, el héroe mítico, el capitalista o el petiso. Se libera paralelamente un sabor distinto, mayor esquizofrenia que nó sólo genera el autismo del televidente sinó que genera la base de resistencia y de acción de todas las nuevas minorias que se disponen a enfrentar a la paranoia compacta de las mayorías.

Nueva conciencia del ser nacional, donante y privatizador. Aerolineas, teléfonos, petroleo, caminos, riñones, córneas, médulas de un deseo argentino finimilenar.

Pagina principal